miércoles, 22 de agosto de 2012

PREMISA DEL PERIODISMO ANTE LAS TRANSFORMACIONES TECNOLÓGICAS

Maria Victoria González Clavero.
 

La llegada de las nuevas tecnologías, la utilización de internet por quienes cuentan con los recursos materiales y de conexión, motivan a repensar cuáles resultan los desafíos de los periodistas ahora cuando el número de emisores se multiplica en el ciberespacio y aumenta la diversidad de contenidos.

Desde hace varias décadas la renovación de recursos en la producción noticiosa y la aparición de un soporte diferente para la presentación de los productos periodísticos, constituyen presagios de la extinción de uno o más medios tradicionales. Ante las posibilidades que la red ofrece, la pertinencia o no del periodismo también ha generado disímiles cuestionamientos ¿Qué retos, soluciones garantizan que la profesión permanezca?

Hoy la preocupación no es solo por la mera presencia, sino por mantener y ganar receptores. El periodismo puede coexistir con los atractivos que la red mundial ofrece, pero de qué le serviría el permanecer relegado, obviado casi por completo. Se impone entonces reformular la interrogante ¿Qué hacer para que el público siga a los medios de comunicación en internet?

Alternativas como la reconversión tecnológica de los aparatos informativos y el posicionamiento en internet, denotan la voluntad profesional por permanecer al alcance del público dondequiera que este gire la atención. Al interior de los departamentos de redacción surgieron diferentes transformaciones con el propósito de no perecer y de acuerdo al contexto cobraron vida las redacciones integradas, digitales, de nuevo tipo, convergentes, etc. mientras, se rediseñaban los modos de transmitir el mensaje.

Actualmente la relación hombre-tecnología en las diversas instituciones mediáticas encara cuestiones comunes: a) una referida a los cambios ocurridos tras la automatización e informatización de los procesos y si ello conlleva a mayor deshumanización, tema que desde el punto de vista social es abordado por el Doctor Javier Bustamante Donas ; b) la segunda está vinculada a los reajustes de las rutinas de producción para que el quehacer periodístico armonice con el entorno actual; c) por último, el relacionado a los hábitos de consumo de internet —problemática que se abordará junto al hecho de que en la red mundial los usuarios colocan diferentes materiales de corte informativo que generan interés— lo que supone un reto constante para los profesionales.

El considerar que en la actualidad es el hombre el centro intelectual sobre el cual recae la producción periodística, despeja en cierta medida las incertidumbres en torno al primer tópico. No obstante, existen otras aristas aparejadas a este fenómeno, como las transformaciones ocurridas en la comunicación al interior de los medios, que no se precisarán de inmediato para analizar de conjunto el segundo y tercer incisos.

El periodismo ante los atractivos de la red mundial

Los cambios tecnológicos, la agilización del flujo productivo mediante la automatización e informatización y el empleo de dispositivos que agilizan la comunicación y el tránsito de la noticia en los diferentes procesos, conducen necesariamente a un reordenamiento de las rutinas con el fin de que el producto comunicativo no solo salga en el plazo prefijado, sino que alcance la calidad requerida.

Durante las primeras incursiones de los medios en la red, además de volcar los materiales de las ediciones
off line al soporte digital, los periodistas volcaron sus rutinas, se irreconocían así las reglas básicas de cómo establecer una comunicación eficaz desde un escenario con exigencias muy peculiares.

Parecería paradójico hablar de rutinas ante la versatilidad de las transformaciones tecnológicas de estos tiempos. Los periodistas no deben, ni pueden, acomodarse al conocimiento que hayan adquirido, pues dependen de la superación y capacitación profesional, tanto la que adquieran mediante las gestiones del medio de prensa, como a partir del esfuerzo propio. (González MV. y González C., 2008: 90).

Sin embargo, el hecho de mantener unas rutinas inmóviles, en detrimento de la calidad periodística de las publicaciones, constituye solo una de las causas que pudiera provocar la pérdida de seguidores de los medios; otro de los motivos se debe a que en la World Wide Web (WWW), como demuestran numerosos estudios efectuados por el Comité de Investigación de Mercados de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) y encuestas a nivel global, la mayoría de los usuarios acuden para revisar e-mail, mandar documentos por correo electrónico, realizar trabajos de la escuela, buscar noticias; otras pesquisas sitúan entre las prioridades y hábitos las compras on line, los juegos, bajar música y videos, etc.

Aumentan los entretenimientos, las vías de comunicación y también el número de quienes, sin ejercer el periodismo, comparten en la web los sucesos que generan interés público.

Cabría preguntarse entonces si ante tales facultades para los usuarios: ¿existe un compromiso real por parte de todos los que comunican algo en el ciberespacio de difundir contenidos veraces y que no influyan de manera negativa en el resto de los internautas? ¿A qué recursos deben recurrir los periodistas para que la profesión perdure en medio de tantas voces y atractivos?

Fragmento citado de

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